Se ve que estoy empezando y tengo mucho que escribir. Espero que no sea una cosa de esas que empiezas con entusiasmo y luego vas dejando asidualmente hasta que lo olvidas. Para luego retomarlo de nuevo unos días y otra vez a decaer. Al ser humano le gusta crear evasiones de ese tipo al pormayor.
Cierra la boca y no hables a no ser que digas algo que merezca la pena. Es algo que vengo pensando desde hace tiempo. De cada todas las frases que decimos a lo largo del día, un porcentaje grande de ellas, que en la mayoría de los casos pasa de la mitad, no sirven para nada y bastantes veces no aportan algo más que parecer más estúpidos. Siempre dependiendo del tipo de persona, humor que tengamos ese día y diferentes situaciones y condiciones que puedan darse, este pocentaje aumenta o disminuye.
No soporto oirme decir frases estúpidas o inútiles. Este blog me demuestra que puedo escribir sin hacerlo y espero que eso se traslade a mis palabras.
Los demás ya me dan igual. Se trata de una indiferencia que viene de años, principalmente infundada por la "convivencia" con mi madre y múltiples frases sin ningún objetivo. Frases vacías.
Por eso cuando oigo alguna de esas frases en alguien simplemente hago oidos sordos o simplemente contesto algo corto o igual de vacío. Aunque reconozco que hay algunas veces que no puedo evitar que se mi rostro adquiera cierta cara de asco.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario