jueves, 9 de julio de 2009

Sangre.

Tengo que evitar pensar "entre horas" y focalizarlo todo cuando escribo en este blog. Se me van las ideas.

También me he dado cuenta de que mucho de lo que escribo aquí trata sobre mi madre y no sé si es bueno o malo.

Tras una movida absurda con ella me he ido 2 días a casa de mi novia. Me podría haber quedado más pero me preocupa que mi madre necesite algo y me he vuelto a casa. Por qué? Es la persona que más daño me ha hecho, no soporto su voz y me cuesta aguantar su presencia. No lo hago por pena, si acaso miedo a remordimientos y culpabilidad o es que mi conciencia se vuelve más convincente con la edad. Sigo volviendo a casa a pesar de que se que lo voy a pasar mal y sigo aquí aunque se que el acceso a una buena convivencia y sobre todo a una mínima confianza es nulo. No quiero esperanza.

Los lazos de sangre son pesados e inconscientes pero ahí están.

sábado, 4 de julio de 2009

Reglas.

No coincido con los límites de nadie porque no me aplico las mismas reglas que exijo. Hipocresía? Es más una ceguera involuntaria. El mundo no se basa en sinceridad, menos de sinceridad personal cada uno consigo mismo y la mayoría de las veces vemos lo que queremos ver. Me puse reglas a mí mismo completamente distintas a las de los demás intentando demostrame que soy diferente.

Mi indiferencia no me salva de tener sentimientos y de verdad que odio esos pinchazos orgánicos inexplicables que me hacen desear haber tenido menos información. Me viene a la garganta esa sensación como cuando estás a punto de vomitar mientras mi cerebro intenta concentrarse en cualquier otra cosa. Intento no enfadarme y mantener las apariencias pero ahí está esa maldita herida que no paro de abrir. Entonces recuerdo que yo no quiero ser así, yo no soy así.

Me vuelvo a poner la máscara y sigo mi camino.

viernes, 3 de julio de 2009

Irracionalidad.

Soy parte del desahogo continuo de una persona. Soy sus prejucios y su dependencia. Soy la ironía de su vida muerta. Soy su molesta "razón de ser". Soy su decepción y su apoyo por derecho injustificado. Soy el beneficio parasitario de alguien que hace que le importa mi vida. Soy su prueba de jerarquía y todo lo que conlleva. Soy todo eso y me gustaría no ser nada salvo un nombre en el libro de familia.

Cuando mi independencia llegue gritaré Libertad como si fuese William Wallace.

miércoles, 1 de julio de 2009

Futuro.

El amor y la razón no van de la mano. Aquí intentaré escribir lo que pasa por mi mente y no por mi corazón. Dejando de lado los sentimientos es el modo de tener la visión más clara y exacta de todo.

Todo el mundo hace planes. Son una necesidad, el día a día, la monotonía del que los tiene y la depresión del que no. Los planes son una predicción mínima del futuro de cada uno. Un plan suele deshacer otro, dos o más planes combinados no tienen por qué ser mejores y nada suele salir tal como lo planeas.

La mayoría de las personas ante la pregunta "qué estás haciendo ahora en tu vida?" contestarán su plan de vida actual, su futuro más cercano y suelen ser planes a largo plazo lo más aceptados posible por la sociedad. Al fin y al cabo son relaciones sociales y los temas más recurridos son trabajo y estudios. Los planes a corto plazo suelen ser para las personas conocidas que ves a menudo y se suelen dar todo tipo de temas como amor, viajes, salir y demás.

Por mi parte, no cuento mi vida ni me abro a alguien que acabo de conocer. Me refiero esos colegas de fiesta, esa chica con la que toca esa noche o cualquiera que te venda una entrada a un concierto. Si preguntasen podría contarle los planes a largo plazo aceptados socialmente y poco más. Pero hay gente que sí, lo cuenta todo como si les condujese a algún sitio, les gusta y buscan siempre las oportunidades, de ahí lo de oportunistas. Mucha gente diría: "viéndolo así, son unos convenidos". Pero en el fondo les gustan estas personas y ven en ellas un amigo/novio en potencia. Algunos llegan a pensar que esa persona es de las mejores que han conocido, se olvidan de sus amigos e incluso les ponen verdes haciendo el correspondiente cambio de conversaciones sobre todo lo que pasa en sus vida. Es patético.

Por lo que a mí respecta, no me disgusta hacer planes pero no soy bueno cumpliéndolos. Contesto rápido y cambio de opinión más rápido aún. Me cuesta seguirlos y no me cuesta deshacerlos. Hay pocos planes que pueda mantener y los tengo que tener bastante claros. A la gente eso le molesta pero sinceramente me da igual. Si hay alguien tan dependiente de mí que me necesite para cualquier tipo de planes de su vida, que se descuelgue ya. No solo porque no entiendo esa actitud sino porque no la aguanto. Solo yo llevo mi vida, mis planes, mi futuro, mis cambios. Es más fácil y me ahorro complicaciones ya que al único que puedo fallarme es a mí. Creo que se como soy y si no ya lo iré descubriendo.

Es fácil cambiar. Lo difícil es mantener el cambio.